De espectadores a participantes
La primera transformación es quizá la más fundamental: los esports cambian la relación entre una marca y su audiencia. En el programa de clasificación E-CAN, Digital Virgo diseñó y operó un torneo de esports panafricano en Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Túnez y Senegal. En lugar de limitar el engagement al mero hecho de ver, la activación creó un recorrido competitivo estructurado que convirtió a los aficionados al fútbol en participantes activos.
Una activación de esports bien diseñada crea múltiples puntos de interacción, desde el registro y la competición hasta el streaming en directo, los leaderboards, la gestión de la comunidad y el contenido posterior al evento. La marca ya no se sitúa fuera de la experiencia. Pasa a formar parte de la infraestructura que la hace posible.
La plataforma es tan importante como el torneo
Esta evolución también cambia el papel de la tecnología. Una activación de esports puede parecer un evento desde fuera, pero entre bastidores requiere una infraestructura capaz de gestionar registros, recorridos de jugadores, puntuación, moderación, contenido y experiencias en directo. En el programa E-CAN, Digital Virgo actuó como una torre de control central, gestionando rondas de clasificación recurrentes, la gestión de jugadores, la logística, el streaming en Twitch y el casting profesional en los distintos mercados.
Desde el entretenimiento hasta el desarrollo del talento
Crear comunidades, no eventos puntuales
Los mecanismos detrás de las distintas activaciones respaldan ese enfoque.
En Marruecos, los torneos de clasificación generaron una comunidad activa en Discord, además de la propia competición. En Túnez, el formato PXG combina múltiples comunidades de gaming, clasificaciones online, competición en directo, creators, casting y experiencias presenciales. El valor, por tanto, va más allá del calendario de eventos.
Por qué es importante para las empresas de telecomunicaciones africanas
El panorama del entretenimiento digital en África está evolucionando rápidamente, y los operadores de telecomunicaciones compiten cada vez más por captar la atención en un entorno donde las audiencias más jóvenes consumen el contenido de manera diferente, participan en comunidades y esperan experiencias más interactivas.
Los esports se sitúan en la intersección de varias de estas dinámicas:
- Entretenimiento, a través de los videojuegos competitivos y los contenidos en directo;
- Comunidad, a través de plataformas como Discord y comunidades de videojuegos;
- Adquisición, a través de recorridos digitales basados en el registro;
- Contenido, a través del streaming, el casting y los ecosistemas de creadores;
- Experiencias presenciales, a través de eventos en red local y finales en directo;
- Desarrollo del talento, a través de itinerarios competitivos y oportunidades profesionales.
Por lo tanto, la oportunidad no consiste simplemente en patrocinar los esports.
Y eso requiere más que visibilidad. Requiere la infraestructura digital adecuada, capacidades operativas y una comprensión real de las propias comunidades.
El siguiente capítulo: del patrocinio a la creación de un ecosistema
La evolución de las activaciones de esports de Digital Virgo con Orange apunta hacia un modelo más amplio de engagement para las telecomunicaciones.
La E-CAN demostró cómo un formato competitivo puede escalar en múltiples mercados africanos. Marruecos mostró cómo las clasificaciones digitales pueden conectar a los jugadores emergentes con oportunidades profesionales. Túnez ilustra cómo una plataforma puede tender un puente entre la competición online y una experiencia en vivo con múltiples títulos.
Juntos, estos modelos apuntan a un nuevo papel para los esports en el ecosistema telco.